El cine español cada día sorprende más y si hablamos de películas atrevidas, innovadoras y sorprendentes, hablamos de Blancanieves.
Hay que tener imaginación y agallas para fusionar la famosísima historia de Blancanieves, el flamenco y el mundo taurino. Pero si esto fuera poco, se nos presenta en un formato de cine mudo y en blanco y negro... Parece algo surrealista.
Esta bomba se ha atrevido a realizarla el mismo de Torremolinos 76, Pablo Berger. Una historia por la que pocos pujaban y que ha costado mucho conseguir quién la financiara. Pues bien, no paran de lloverle premios, buenas críticas y el público sale encantado de verla, y no es para menos.
Blancanieves te transporta a un mundo en el que terminas sintiéndote parte; no tienes por qué ser un apasionado de ninguno de los ingredientes que fusiona la película, porque la manera de realizarla te atrapa y hace que te guste.
En cuanto a la música, decir que crea diálogos, marca el ritmo y es esencial en esta producción. Pero tanto como la música, las interpretaciones son indispensables y en esta ocasión los protagonistas son tan generosos interpretando, que te olvidas que no tengan diálogos.
Maribel Verdú se sale, haciendo de mala malísima; y lo siento pero es mala de narices... Brilla por sí sola y llena la pantalla con su mirada, sus expresiones y su fuerza. Junto a Maribel, nos encontramos con Macarena García y su frescura y profesionalidad, y con Daniel Giménez Cacho que tiene una mirada que te atrapa, te traspasa y te conmueve.
¿Será Blancanieves la triunfadora en los Goya? Merecedora, desde luego, sin lugar a duda.
Nota de la película: 9,5













